Derechos, deberes y valores

Derechos, deberes y valores
El maltrato infantil atenta contra los derechos fundamentales de los niños, niñas y adolescentes

domingo, 16 de enero de 2011

Detección de maltrato y otras monsergas

En alguna parte he leído que en los centros asistenciales sanitarios como el de Cambrils se ofrecen charlas y recursos para detectar el maltrato a los mayores. Apruebo cualquier medida que ofrezca garantías de vida digna. Es curioso: maltrato infantil, maltrato animal, maltrato a las mujeres y maltrato a los mayores. Más: maltrato a los alumnos, a los profesores, al personal sanitario, a los trabajadores... Estamos lanzando y recibiendo un boomerang viciado, un mensaje de inseguridad y de falta de valores, ya que parece que todos los segmentos de la sociedad son vulnerables al maltrato y tratados aparte en vez de entender que el origen es único.
Sólo he de apuntar que raras veces, no ya denunciar sino comentar la posibilidad de que ese maltrato existe, es solapado o silenciado. Cuando estuve ingresada en el

tuve como compañera de habitación a una anciana cuya hija la llamaba «guarra» y «cochina» con un tono agresivo y a empujones, para moverla, para darle de comer, y como respuesta a mi inquietud expresada varias veces, afectada por ser testigo de tal maltrato, las enfermeras me dijeron que ellas no se metían en los «asuntos de familia». Tengo una conocida menor en primaria, hiperactiva, alegre, sensible y muy difícil, y se ve apartada cruelmente por los demás niños, reforzados por la actitud de profesores que la culpan de todos los males. Ella no era, pero resultaba más cómodo para todos ensañarse, ya estaba establecido. Y por último, yo misma, siento personalizar, sin exageración, tuve que cambiar de colegio a los 13 años porque un profesor y director de centro hizo de mí –que era una niña callada y tímida, obediente– la víctima perfecta de su ira desmesurada, cosa de la que aprendieron los ‘machitos’ de pupitres cercanos, para continuar con ese modelo aprendido en el aula, en la calle.
CAROLINA FIGUERAS PIJUAN | 16/01/2011 17:12

Historias como la que cuenta Carolina Figueras son mas comunes de lo que deberían ser y tomadas como normales cuando en realidad lo que debe hacer es actuar en favor de estas actitudes y acciones violentas para lograr que disminuyan cada día.
muchas personas en posición de lograrlo se hacen de la vista gorda, incluso instituciones donde si las personas no llegan casi muertas o con sus hijos a punto de morir a manos de algún padre o padrastro desalmado que lo ha golpeado o violado no hacen nada porque no pueden intervenir si no hay una causa probable. ¡por dios! es que acaso vamos a actuar solo cuando nuestros niños y niñas hayan muerto a golpes o a causa de una violación.
es momento de actuar y tomas medidas mas drásticas en pro de la defensa de los niños, niñas y adolescente en situación de vulnerabilidad.

Licda Norelys Rivas

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