Derechos, deberes y valores

Derechos, deberes y valores
El maltrato infantil atenta contra los derechos fundamentales de los niños, niñas y adolescentes

lunes, 21 de febrero de 2011

El más oculto de todos, "el maltrato a los niños" denuncia a los agresores

Foto: Licda. Norelys Rivas

El maltrato infantil nace en hogares violentos de padres que repiten su propia historia. Por lo general, son adultos que pegan y que fueron golpeados de niños.

En muchos casos "cuando recuerdan esos desagradables momentos de la infancia y logran ponerse en el lugar de sus propios hijos pueden prever la situación", coinciden en señalar las integrantes de la Unidad de Violencia Familiar del hospital Zatti de Viedma.

No obstante admiten que todo ese entorno requiere de un tratamiento familiar que no es fácil que cumpla la totalidad de sus integrantes del grupo. "Por lo general es la mujer la que se trata y continúa con este apoyo, sobre todo si sus hijos sufren maltrato verbal o físico".

No es sólo pegar

También coinciden en que maltratar no es sólo pegar sino tratar mal, humillar, gritar, desconsiderar, no tener en cuenta, abandonar.

Todo suma para hacer daño y marcar el crecimiento de una criatura que luego será adulto. Cortar esa cadena de repeticiones es lo más difícil. Pero no imposible y buscando ayuda se empieza.

Consultadas sobre si la violencia entre los padres se traslada a los chicos señalaron que "no siempre es así pero esas situaciones de violencia afectan al niño en su aprendizaje de modelo de vínculos, de relaciones familiares. Son testigos directos".

Agregaron que la violencia transmite una ideología muy rígida de relación y de vínculos de poder. Y en esta situación donde el que más poder tiene somete al supuestamente más debil que suele ser la mujer, es aprehendida (y aprendida) por el chico que luego los repite.

Y hasta hay una cuestión ideológica de imponer a través de la palabra o la descalificación, del golpe y la omisión.

También es cierto que la prevención, el combate y atención hacia el maltrato infantil, no es sólo obligación del estado sino también de la sociedad, ya que el fomentar la no tolerancia ni justificación de la violencia hacia los menores y direccionando políticas públicas que garanticen el bienestar de la niñez, es como se logrará atacar de fondo el problema. El silencio alrededor de este terrible flagelo dificultad en muchos casos tomar medidas para evitarlo.

se deben reforzar los programas de apoyo y educación hacia los padres o tutores de los niños; mientras que las escuelas deben asegurarse de que sus autoridades lleven a cabo estrategias de aprendizaje no violentas, adoptando medidas de disciplina y organización basadas contra el miedo, las amenazas, humillaciones y fuerza física.

(concejal Martha Ordóñez realizó una encuesta con 2.000 padres y durante tres años investigó el maltrato infantil en Colombia.) El domingo es el día en el que se registran mayores casos de maltrato a niños y adolescentes en los hogares colombianos. Lo mismo sucede de lunes a viernes entre las 6 de la tarde y las 7 de la noche, cuando los padres regresan a sus casas después del trabajo. El cansancio, mezclado con la intolerancia y la falta de información propician que se salgan de casillas y recurran a los golpes para reprender a sus hijos por haber sacado malas calificaciones, regado la sopa, ensuciado el sofá o hecho algún berrinche.
Sucede en todos los estratos y en todas las ciudades. Para un gran porcentaje de adultos, un correazo, una nalgada o una bofetada siguen siendo las mejores herramientas para educar a sus niños, pues así lo hicieron sus padres con ellos y dio resultado. A estas conclusiones llegó la concejal de Bogotá Martha Ordóñez luego de recolectar testimonios de menores, de hacer una encuesta a 2.000 papás y de investigar durante tres años el maltrato infantil en nuestro país y el castigo físico como método educativo.
Los papás son quienes más golpean a sus hijos y en la mayoría de los casos, asegura Ordóñez, lo hacen por falta de información. No saben de qué otra forma corregir sus errores. “Encontré casos de bebés que son maltratados por tirar la compota. Definitivamente seguimos siendo una sociedad muy violenta, que desconoce el impacto de esta conducta a futuro”. Y recuerda un estudio del Ministerio de Protección Social en el que se evidencian las consecuencias negativas para la salud afectiva y mental de los adultos mayores que en su niñez fueron golpeados.
No se trata de no imponer límites ni de evitar reprenderlos cuando se equivocan o cometen un acto irresponsable, sino de encontrar mecanismos distintos al de las palmadas, las cachetadas y los correazos. De hecho, cuenta Ordóñez, los mismos niños proponen que para castigarlos les restrinjan el tiempo que pasan en la web, no los dejen ir a fiestas o a paseos, les prohiban ver TV y por un tiempo no les permitan disfrutar de sus videojuegos.
Para el pedagogo Miguel de Zubiría, a veces no basta con repetirles a los hijos el valor de cumplir el deber y es necesario hacerlo con la palabra, la postura y la mirada severas. Si el niño repite la falta, advierte, hay que anunciarle que vendrá una sanción, que muchas veces implica el uso de la fuerza. Sin embargo, así como la educación permisiva no funciona, para Ordóñez y un grupo de pedagogos los modelos educativos regidos por el látigo también deben ser sustituidos por el ejercicio de una autoridad paterna y materna basada en el afecto y el respeto mutuo.

(Licda. Norelys Rivas)México, Chile, Colombia, Venezuela, EEUU, y otros tantos países se estudia, se investiga y se implementan algunas políticas de estado y leyes para minimizar los casos de maltrato y violencia infantil, sin embargo no parece suficiente ya que día a día las estadísticas dicen que hay un marcado incremento en los casos y que generalmente es el hogar el principal lugar donde se suceden los casos mas graves.

históricamente la familia es la principal institución de social y cultural donde se aprenden los primeros valores y donde el niño y la niña deben sentirse protegidos y rodeados de amor, afecto, respeto y compresión, entonces es cuando me pregunto ¿en que momento paso a ser la familia la principal fuente de violencia y maltrato?, es que acaso la sociedad va a seguir permitiendo que la institución mas importante de una sociedad se vea anulada por la incidencias de violencia domestica, hasta cuando seremos testigos silentes y cómplices de esta situación. creo que ya es momento de ponerle un freno a tanto barbarismo y comenzar a dejar de lado el temor a denunciar.

Hoy día en los diferentes estados de muchos países existen instituciones donde las denuncias son atendidas y los niños ayudados, en el caso de Venezuela particularmente debemos recordar que existe una ley orgánica para la protección del niño, niña y adolescente que ademas sanciona a quien incurra en el delito de maltrato de cualquier tipo incluso del niño trabajador. ademas de ello se han creado instituciones como las defensorias escolares, consejos de derechos, tribunales de atención, entre otros.
Hoy el clamor para la sociedad cómplice silente de estos delitos tan graves, para que alcen sus voces y denuncien a los maltratadores de manera que cada día sean menos los niños, muertos, mutilados, con graves problemas psicológicos, de Socializacion y de aprendizaje

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