Derechos, deberes y valores

Derechos, deberes y valores
El maltrato infantil atenta contra los derechos fundamentales de los niños, niñas y adolescentes

jueves, 7 de abril de 2011

Una forma Silente de Violencia



Cuando se Habla de violencia infantil entramos a un tema doloroso y un tanto espinoso y es que a pesar de todos los esfuerzos, leyes y otros dispositivos aplicados aun no se ha logrado minimizar este terrible flagelo. Un Mal aun peor que las pestes y las epidemias que luego de tantos años de civilización sigue aquí, afectando y en muchos casos en forma silente, aferrada y creciente a nuestros niños.
Lo que no se puede negar ni ocultar es que, desde siempre, a los niños e incluso a las mujeres, les ha tocado la peor parte, puesto que el concepto de niñez protegida es realmente muy nuevo, el enarbolamiento de la bandera por los derechos del niño no se inicia sino hasta el año 1959 cuando es Aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, específicamente el 20 de noviembre de 1959.
No se puede dejar de notar ni de recordar que la historia nos ha mostrado una niñez atropellada y maltratada a la cual se le han ignorado sus derechos y además se ha tratado de callar las voces a gritos que piden ser oídos como sujetos plenos de derechos y no como menores quienes no tienen voz para denunciar los atropellos de los cuales han sido víctimas por largo tiempo. Lo cual se ha convertido ya en un terrible mal que afecta no solo de manera física sino psicológica y es que los tipos de maltrato a los que son sometidos los niños, niñas y jóvenes son diversos sin embargo existe un maltrato que por ser silente muchas veces pasamos por alto e incurrimos siempre en el, aun sin darnos cuenta “El Maltrato Psicológico” ese que generalmente daña hasta la autoestima del niño más sano y equilibrado, el Desinterés y abandono, forman parte de él. El abandono infantil, también llamado maltrato psicológico, es una forma de maltrato a los niños y ocurre cuando alguien intencionalmente no le suministra alimento, agua, vivienda, vestido, atención médica u otras necesidades.
Otras formas de abandono infantil abarcan:
• Permitir que el niño presencie actos de violencia o maltrato severo entre los padres o adultos.
• Ignorar, insultar o amenazar al niño con violencia.
• No suministrarle al niño un ambiente seguro y de apoyo emocional por parte de los adultos.
• Mostrar descuido imprudente por el bienestar del niño.
Hoy día el común denominador en las familias que tanto el padre como la madre trabajen fuera de casa incluso hasta estudian luego del trabajo o durante los fines de semanas, limitando con esto el tiempo que se les dedica a los niños. Hoy día se oye mucho la frase: “Antes los padres se ocupaban más de sus hijos” y si nos damos cuenta es una frase que surge constantemente cuando se investiga el abandono infantil o maltrato Psicológico, Ciertamente es así, o al menos en algunos casos. Esta puede ser vista en la actualidad como una modalidad de abandono que no necesariamente tiene que ver con el desinterés o la falta de afecto, sino que esta relacionado con la necesidad de los padres de trabajar fuera del hogar, dejando a los niños solos durante la mayor parte del día, o al cuidado de personas que en el peor de los casos no están calificadas para esta tarea tan delicada. De esta manera los intereses, necesidades, aprendizaje, formación de valores y guía de los niños queda en manos de no se sabe quién, y es que además de las personas extrañas al núcleo familiar entra en la escena un nuevo elemento la “tecnología” que trae de la mano los video juegos, el internet, los teléfonos celulares y otros los cuales son usados por los padres para mantener a los niños ocupados mientras ellos se ocupan de sus asuntos, esto sin ningún tipo de supervisión o regulación por parte de los adultos responsables del cuidado de los niños y niñas.
El estrés causado por las múltiples tareas que los padres deben cumplir día a día en busca de una mejor calidad de vida para su familia es un arma de doble filo, por un lado se traduce en falta de tiempo para la familia que paradójicamente está tratando de proteger buscando mejorar la calidad de vida, esta falta de tiempo está tipificada como negligencia que se expresa en desprotección, descuido y/o abandono. Por otro lado se observa como el poco tiempo que se tiene para dedicarle a los niños se dedica a hacerles reproches, regaños y todo tipo de maltrato psicológico que afectan su autoestima, he aquí El maltrato emocional, que acompaña a todas las otras, pero que puede actuar independientemente de las demás. Un ejemplo de ello, son las amenazas aterrorizantes, las descalificaciones, desvalorizaciones y/o ausencia de expresiones cariñosas. Es allí donde se escuchan frases como: “no sirves para nada”, “eso es todo lo que has hecho”, “sacas malas notas porque eres bruto/bruta”, “no haces nada bien”, ¿por que eres tan idiota?, No sé porque naciste, y una serie de insultos que hacen la vida del niño un eterno estrés.
En algunos casos los niños/niñas tienen que realizar sus tareas, actividades y aprendizaje solos, este también se debe considerar como abandono; voluntario y/o deseado, ya que los padres justifican su ausencia en este proceso, diciendo que sus hijos tienen que hacer su propia experiencia, aprender de sus errores así como ellos lo hicieron, en algún momento y que se les debe otorgar libertad de decisión y no coartar sus libertades, y en cierto modo es verdad siempre que esa libertad no se convierta en abandono total.
No se debe olvidar que El maltrato a los niños/as es un problema social de gran magnitud, con raíces culturales y psicológicas, que puede producirse en familias de cualquier nivel económico y educativo y que además viola derechos fundamentales de los niños/niñas por lo tanto, debe ser detenido, y cuanto antes mejor.
Es probable que un niño o niña no sea maltratado físicamente, pero sí es posible que se ejerzan otras formas como las mencionadas anteriormente y en estos casos entran en juego el chantaje emocional. No olvidemos que es un tipo de coacción más sutil, que afecta al sector más pequeño, y que la carencia de entornos seguros, en todos los sentidos afecta su desarrollo psicosocial, sus relaciones interpersonales y equilibrio emocional.
Los niñas o/ niñas que ha vivido maltrato psicológico pueden mostrar algunos de estos síntomas: Dificultades en la escuela, Trastornos en la alimentación, que llevan a pérdida de peso o aumento de peso deficiente, Cuestiones emocionales como baja autoestima, depresión y ansiedad, Comportamiento rebelde, Trastornos del sueño, Quejas físicas vagas.
No permitamos que los niños crezcan pensando que debe resolver sus problemas y puede romper con la cadena de maltrato con más violencia, al contrario es necesario ayudarlos a que se dé cuenta que la violencia no es una forma de resolver conflictos sino de generar más, y que existen otras alternativas para darles solución y Además las muestras de cariño no son signos de debilidad, como la sociedad machista quiere hacer ver.
El que maltrata generalmente tiene baja tolerancia a la frustración, y encuentran, a través de actitudes violentas como: golpes, gritos, humillación; una forma para resolver problemas. Es necesario permitir que estas formas de resolver conflictos sean sustituidas por actitudes positivas.
Crear un entorno seguro para los niños y niñas de nuestras sociedades debe ser un trabajo del que los padres y madres no deben desligarse nunca aun cuando la necesidad de suministrar el sustento diario nos aleje de ellos, propiciar y compartir momentos para conversar con ellos, para ayudarles con los deberes escolares, para conversar sobre la pelea que tuvo en el colegio con el compañero o sobre el chico o la chica que le gusta.
No los dejes solos recuerda que son niños y necesitan amor, protección y cuidados.

Licda. Norelys Rivas

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