Derechos, deberes y valores

Derechos, deberes y valores
El maltrato infantil atenta contra los derechos fundamentales de los niños, niñas y adolescentes

lunes, 4 de julio de 2011

“Juguetes en el empaque”


Parece un poco cómico este nombre para un artículo, pero Juguetes en el empaque nace de una reflexión surgida durante una conversación con los niños del colegio, luego de leer el interesante artículo que publicó en el blog el 15 de julio la psicólogo Anaís Barrios Flores Jugar es más que un derecho.
Conversar con los niños es algo que disfruto mucho; no solo por oír sus ocurrencias, sino, que además me nutre como profesional y como persona y me da material para tratar problemas que surgen de sus intereses y necesidades, permitiéndome establecer vínculos de confianza con ellos. Fue allí donde oí el término “juguetes en el empaque”, además de causarme gracia un momento por la forma en que lo expresaban, sentí nostalgia y un dejo de tristeza por lo ciegos que podemos ser a veces los padres. Algunos olvidan lo importante que para ellos fueron los juguetes en su infancia y lo frustrante que les resultó el que sus padres a su vez no les permitieran jugar con un determinado juguete, o que desearan uno con tanto fervor que al no recibirlo se sintieron tristes y limitados.
Siempre he observado con pena como algunos padres maltratan psicológicamente a sus hijos e hijas al comprarles costosos juguetes para luego no permitirles jugar con ellos, mucho menos sacarlos del empaque por temor a que el niño o niña lo dañen. Estos “privilegiados visitantes” reciben un sitial de honor en la habitación del torturado (niño/niña), desde el cual pueden mirarlo mas no tocarlo. Esta es una tentación tortuosa que vulnera un derecho tan importante como el juego y la recreación, aunado al maltrato silente y persistente que representa esta situación.
Era esto precisamente a lo que se referían los niños con los que conversaba cuando decían: para qué queremos un juguete en el empaque si ya hemos crecido y no podemos disfrutarlo.
Una niña decía: “cumplí 11 años y desde que tenía 8 veo con rabia una muñeca Barbie que me regaló mi padrino, mi mama nunca me dejó jugar con ella porque la iba a dañar. Ella decía que era una muñeca muy linda y costosa, ahora me da pena jugar con muñecas y nunca disfruté de una que quise tanto y que la pedí tantas veces como regalo de navidad”
Bien es sabido por todos que el juego es una actividad necesaria para los seres humanos, la cual tiene suma importancia en el ámbito social, ya que permite ensayar algunas conductas sociales; y, a su vez, es una herramienta útil para adquirir y desarrollar capacidades intectuales, motoras o afectivas. Algunos niños tienen pocas o ningunas ocasiones para jugar libremente. A veces, consideramos que "jugar por jugar" es una pérdida de tiempo y que sería más rentable aprovechar todas las ocasiones para aprender algo útil. No obstante, por medio del juego, los niños empiezan a comprender cómo funcionan las cosas, lo que puede o no hacerse con ellas, implementan el aprendizaje por descubrimiento ya que poco a poco descubren por si mismos que existen reglas que deben aceptarse si quieren que los demás niños y niñas jueguen con ellos.
Para jugar generalmente el niño y la niña usan juguetes; por lo tanto los juguetes desempeñan un papel importante en la vida de ellos. Los juguetes son una herramienta vital que favorece el desarrollo mental, físico, emocional y social de las personas. Permite promover el bienestar de los niños. Es el objeto mediador del juego infantil. Hoy día han surgido y siguen apareciendo una gran variedad de juguetes que hacen las delicias de grandes y chicos, pero a pesar de que los juguetes de hoy día parecen ser diferentes a los que usábamos de niños, el propósito de los juguetes siempre será el mismo: llevar alegría, placer, y crear oportunidades para incrementar el aprendizaje y el desarrollo infantil.
Me pregunto ahora ¿por qué negarles ese derecho a los niños, niñas y adolescentes?, ¿Por qué comprar juguetes que somos incapaces de poner en sus manos por temor a que los dañen y a perder nuestra inversión? ¿Por qué limitar el desarrollo psicológico de nuestro hijo comprándole un juguete que siempre va a estar en el empaque?
Para los padres debe ser prioritario saber escoger los juguetes que fomenten el juego sano, amplíe el desarrollo cognoscitivo, físico y social del niño, y con el cual pueda jugar sin sentir la frustración del “juguete en el empaque”.
No olvide papá y mamá, como usted, en su época mágica de la infancia, se sentía feliz cuando recibía un juguete y la frustración que sentía al no poder jugar con él. Recuerde además que pocas cosas dejan a un niño tan feliz como recibir aquél juguete que tanto ha deseado.
Si obsequia a su hijo o hija el regalo correcto, tendrá la satisfacción de ver la más hermosa y verdadera sonrisa abrirse en la carita de su pequeño o pequeña. Si usted logra agradar a su hijo o hija con su regalo, conseguirá recibir un regalo mayor todavía, pues, esté seguro de que nada es mejor que ver la satisfacción y el entusiasmo en los ojos sinceros de un niño que gano el carro que tanto deseaba y con el que puede jugar, o la niña que recibió la Muñeca que tanto anhelaba, Y que además puede darse el gusto de sacar del empaque.
Al respecto la psicólogo Anaís Barrios Flores comenta: "creo parte del temor de los padres de que el niño dañe el juguete es que aún no se han desprendido del mismo, es decir como ellos lo compraron, pareciera que sigue siendo suyo, pues lo que predomina en ellos es lo material, el apego al juguete por lo costoso que era. Otros lo hacen por ignorancia, no comprende que los juguetes son para ser usados en el momento en que se obtienen, pues corresponden en su mayoría a la etapa evolutiva del niño, esperar a que sea grande para que lo use con cuidado, sin dañarlo, es también la actitud más cómoda que puede adoptar un padre para no esforzarse en enseñar al niño a cuidar y darle valor a lo que tiene y se le ofrece. Así como, hay otros padres que el juego y los juguetes son para ellos cosas tontas, sin significado, que no aportan nada al niño, por lo general fueron padres con una infancia frustrada"
Para evitar el temor a que el niño o la niña puedan causar daños a sus juguetes, es necesario educarlo y enseñarle lo importante que es conservar las cosas, el valor de cuidar.
No olvide que usted también fue niño y quizás vivió la frustración del “juguete en el empaque”.

Licda. Norelys Rivas

2 comentarios:

  1. Interesante entrada Norelys, tengo una nena de 3 años, no sòlo se divierte con el juguete que viene dentro, sino tambièn con la caja.........jeje, de hecho màs de una vez se ha llevado la caja cuando salimos. Jugar es un derecho de todos los niños y no sòlo con juguetes costosos, sino tambièn jugar en medio de la naturaleza, es bellìsma la mirada de un niño que observa un desfile de hormigas. Como siempre digo: hay que ponerse en la piel de los niños para entenderlos, ellos son seres de alma pura, somos los adultos quienes muchas veces contaminamos su inocencia.

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  2. jajaja que linda tu beba, gracias Janeth tienes mucha razón en lo que dices y ademas se disfruta y aprende tanto al verlos jugar, que es una experiencia única.

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