Derechos, deberes y valores

Derechos, deberes y valores
El maltrato infantil atenta contra los derechos fundamentales de los niños, niñas y adolescentes

domingo, 24 de julio de 2011

Maltrato infantil ¿Un problema de todos?




¿Por que tiene que tratarse de un sueño?

Una Mañana (Cuento)

Una mañana salí a practicar mis ejercicio de rutina, respire hondo y me sorprendió lo maravillosamente fresco que estaba el aire. No había el menor rastro de contaminación. por todas partes los pájaros gorjeaban en tonos muy dulces. de no haber sido por el atractivo aroma del desayuno que me preparaban, y por la obligación de ir a trabajar, me hubiese quedado en el jardín todo el día.
Mientras desayunaba extendí ante mi el periódico de la mañana. casi me sofoco al leer el titular "el precio del petroleo reducido a la mitad" apenas podía creer a mis ojos. mas sorpresas me esperaban en el camino a mi trabajo. una persona que no conocía me saludo en la calle, e incluso vi que un hombre recogía un papel del suelo y lo metía en la papelera; verdaderamente era un espectáculo raro. la florista local, famosa por su sequedad, me puso un clavel en el ojal. "Es gratis", me dijo con amistosa sonrisa.
Seguí andando, note que todo el mundo andaba de excelente humor. La sonrisa asomaba a sus rostros, de costumbre malhumorados.
Al pasar Al pasar por un kiosko de revistas vi los titulares de otros periódicos. "Combatida el hambre en África", "La contaminación ya no es una amenaza para la humanidad", "El exceso de drogas ya no existe" "ya no se registran casos de Violencia Infantil en el mundo", etc. sintiéndome muy contento murmure una oración de agradecimiento. Apreté el paso al acercarme a mi oficina, pues llevaba ya 15 minutos de retraso, al entrar pude percibir una atmósfera de serenidad en lugar del habitual ajetreo. El jefe, que era un tirano y muy estricto en materia de puntualidad, no salto hasta el techo como yo esperaba. por el contrario me dio unas palmaditas en el hombro y me dijo: el día esta tan bonito que vale la pena disfrutarlo... tartamudee sin saber que decir.
camino a mi casa atravesé el camino que serpentea al pasar por la ciudad. sus aguas turbias se hallaban ahora limpias como el cristal, y los peces nadaban en ellas de tentadora manera, cerca de la superficie. de inmediato me precipite a casa para recoger mi caña de pescar.
"Debo ser el hombre mas feliz de la tierra" Me dije a mi mismo. En ese mismo instante me pellizque para asegurarme de que todo aquello no era un sueño. Me pellizque fuerte la mejilla y...¡no me dolió! ¡era un sueño! ¡ah! ¿por que tendría que tratarse de un sueño? Autor: Arthur Yeong

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